El grupo yihadista les pide a los jóvenes
que no viajen a Irak o a Siria, sino que se queden en sus ciudades «para
sembrar muerte».
Bélgica sigue al detalle las estrategias
del ISIS desde los atentados del pasado 22 de marzo que dejaron 32 víctimas
mortales en Bruselas. Según las autoridades del país europeo, la nueva consigna
del grupo yihadista a sus reclutas jóvenes en Bélgica ya no es que viajen a
Siria y a Irak, sino que se queden en casa para atentar en cuanto puedan.
En una entrevista al diario flamenco ‘Het
Nieuwsblad’, el portavoz de la Fiscalía federal belga Eric Van Der Sypt aseguró
que el ISIS, a través de sus canales de comunicación, estaría pidiendo a los
jóvenes belgas –chicos pero también chicas, en muchos casos apenas
adolescentes- que se queden en casa “para sembrar muerte y destrucción”. Las
autoridades consideran que el ISIS intenta así reclutar adolescentes sin tener
que hacerles viajar hasta Oriente Medio ante los mayores controles, sobre todo
en Turquía.
El ISIS perdió en los últimos meses grandes
franjas del territorio que controlaba a caballo entre Siria e Irak. La presión
de las guerrillas kurdas, de Turquía y del Ejército iraquí -apoyados por los
bombardeos occidentales- está acercando la batalla por la ciudad iraquí de
Mosul –que todavía controla- y cerrando la pinza contra su capital, la ciudad
siria de Raqqa.
Van Der Sypt dice en la entrevista que el
ISIS cambia así hacia una nueva estrategia de reclutamiento, pues “ya no busca
enviar a los jóvenes a Siria sino que se queden donde estén» y explica que
“cada vez tenemos más casos de radicalismo que afectan a menores de edad,
chicos y chicas de 16 y 17 años, los jóvenes son fáciles de influenciar y los
reclutadores no lo ignoran”.
Las autoridades judiciales belgas creen que
la mayor parte del reclutamiento de estos menores se hace a través de las redes
sociales, muchas veces de la aplicación ‘Telegram’ –que funciona encriptada-:
“los jóvenes son adoctrinados a través de ese canal y preparados para cometer
atentados tarde o temprano”. La legislación penal hace más difícil los procesos
judiciales contra menores porque en algunos casos podrían incluso ser
considerados víctimas de los reclutadores.
Van Der Sypt reconoce que en el caso de los
menores es aún más complejo detectar su radicalización, “tanto por su entorno
como por la Fiscalía”. Según explica el portavoz de la Fiscalía, primero los
jóvenes son radicalizados hasta que ISIS considera que puede empujarlos a
actuar o a empujar a otros.
La Fiscalía no ha encontrado por ahora
ningún caso de menores implicados en un plan concreto de ataque terrorista,
pero considera que algunos están tan convencidos de la ideología del ISIS que
estarían dispuestos a actuar en cualquier momento si tuvieran los medios.
El diario flamenco contaba esta semana el
caso de un joven de 17 años de la localidad de Verviers, al este de Bélgica,
que apareció en un video. Mientras caminaba de noche por las calles de la ciudad,
un amigo lo grabó profiriendo amenazas y pidiendo ataques contra cristianos y
que Alá protegiera a los yihadistas: “se trata de dos adolescentes conocidos
por su radicalización”, dijo la alcaldesa de la localidad Muriel Targnion.
El menor es hijo de un imán radical sobre
el que pesa una orden de expulsión. Tras su detención reconoció que amigos de
la infancia ahora en Siria e Irak le animaban a cometer atentados.
El ISIS recluta a menores en Bélgica y los impulsa a atacar en su país
13/Oct/2016
Clarín